Scout peruano es uno de los dos jóvenes fallecidos este sábado tras la represión policial

Jack Bryan Pintado estudiaba Derecho y es el primer joven muerto el último fin de semana y una necropsia que más parece un parte de guerra: diez disparos de perdigón entre la cabeza, el cuello, el tórax y el brazo derecho. La muerte del scout Jack Brian Pintado Sánchez ha dejado un dolor profundo en el corazón de todos los peruanos.

“Mamá, me voy a la marcha porque amo a mi patria. Si no regreso me fui con ella”

“Mamá, me voy a la marcha porque amo a mi patria. Si no regreso me fui con ella”, le dijo el martes a su abuela, Moraiba, fue la última vez que ambos se vieron. La noche del martes, Jack Bryan Pintado Sánchez dijo eso y se fue, sin saber que como otros héroes, esa frase iba a ser su epitafio. Hay en su casa de San Martín de Porres una larga fila de arreglos florales que la han desbordado, que deja ver solo lo más noble. En un canal de televisión se ve la gigantografía que la familia ha impreso ayer para colocar detrás del ataúd blanco en el que ahora, desde ahora, Jack descansa al lado de sus propias palabras.

El certificado de la necropsia parece un parte de guerra: 10 heridas penetrantes por proyectiles de arma de fuego (perdigones). 4 en la cabeza, 2 en el cuello, 2 en el tórax y 2 en el brazo derecho. Firman los doctores Tello Arriola y Cusihuamán Phocco. Las heridas produjeron hemorragia interna. Es escalofriante el ataque a un muchacho que salió de casa el martes a caminar pacíficamente por las calles del Centro de Lima. Que, por su ganas de estudiar Derecho, sabía que era una causa legítima, una lucha amparada por las leyes peruanas. Por lo que él creía era justo: sacar a una antediluviana clase política que el domingo, con la renuncia del señor Manuel Merino a la presidencia y el saldo mortal de la Segunda Marcha Nacional, ni siquiera pudo respetar el acuerdo de una lista de consenso para nueva Junta Directiva del Congreso. Al contrario: votó contra él.

Esa ceguera atosigaba a Jack Bryan, y a los miles hastiados como él. El 30% del electorado mirando a las elecciones del 2021 que es como él. Se sabe que para ser congresista no se necesita estudiar, pero no hay que sentirse orgulloso de eso.

“La lógica te dice -explica el abogado de la familia, Ronald Gamarra- que cuanto más cerca está el tirador, más concentrados están los perdigones en el cuerpo”. Dicho esto, es triste decir que el pecho de este joven peruano sirvió a sus atacantes como tiro al blanco.

El 15 de noviembre, a las 1:26 de la mañana, una prima de Jack Bryan puso un tuit en el que iniciaba la búsqueda. Casi a la misma hora, el joven universitario estaba en UCI del Guillermo Almenara. La familia buscaba, con pánico, al muchacho que el 2015 ingresó a la facultad de Derecho de la Universidad César Vallejo, sede Lima Norte. Que desde su barrio en San Martín de Porres cruzaba la Panamericana Norte hasta allá, viendo cómo la geografía del cono cambia de riqueza a pobreza paradero a paradero. De los cerros hacinados en Independencia al mall de lujo en Plaza Norte. Que precisamente por esas injusticias, le aburrieron los cursos de administración de empresas y quería volver a la Ciencia Política. Para defenderse mejor.

Para eso pusieron una foto carnet para ver si alguien lo reconocía. Si alguien había visto sus ojos chinitos, su boca bien abierta y los rulos que le hacían un breve cerquillo. Iba a ser medio complicado porque, con esto de las mascarillas contra la COVID-19, solo se puede mirar quién hay ahí adentro a tráves de los ojos. A veces, lo mejor que se tiene. Los ojos para ver.

Buscaban, viendo las noticias, al hijo de Oscar y al nieto de Moraiba. No querían verlo en ninguna ilustración, ni protagonista de alguna vigilia, ni foto viral de redes sociales. Así sea la conmovedora gráfica, al lado de Inti Sotelo, Grau, Bolognesi, que ayer pintó el admirado Víctor Sanjinez. No querían velarlo delante de todos sus amigos, que esta mañana exigían justicia ante cualquier cámara de TV. “Esta muerte no será olvidada. Por favor, hagamos catarsis de todo lo que está pasando: no se vive en el Perú, se sobrevive. Nosotros somos el país”, decía uno de ellos. Un país que está rabioso y triste. Y sin él.

La familia lo buscaba entre los vivos, porque así es como un joven de 22 años tiene que estar.

Homenajes

Decenas de manifestantes acudieron al Congreso y a la Corte Superior de Justicia para dejar arreglos florales en memoria de Jack Brian Pintado Sánchez e Inti Sotelo Camargo, dos jóvenes que murieron en las marchas contra la presidencia del expresidente Manuel Merino.

Miles de estudiantes se reunieron también en la Plaza Mayor del Cusco a fin de rendirle homenaje a Inti Sotelo y ofrecer un minuto de silencio tras su muerte en las protestas contra la presidencia de Manuel Merino.

Cabe mencionar que Inti era un estudiante universitario de Lima con raíces cusqueñas de la provincia de Canchi.

Fuente: Diario El Comercio y Correo

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